lupe fullana | Formentera
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Formentera

Se acerca el mes de junio y con ello nuestra preparación para las vacaciones estivales. Hace ya algunos años que elijo escaparme un fin de semana a Formentera, pues su cercanía, belleza y sus playas son para mi un pequeño paraíso en el Mediterráneo. Y como siempre he querido escribir recomendando mis sitios preferidos. Hoy me propongo presentar mi Formentera…  mis sitios llenos de ideas y cosas bonitas. Al llegar a la isla, la pequeña de las Baleares, múltiples sensaciones te invaden. Es como vivir dentro de un cuadro lleno de contrastes; el azul esmeralda del mar te hipnotiza, la naturaleza salvaje te rodea, blancas casas en las que crecen buganvillas de rosa fucsia, llenan de cromatismo mágico la composición y te hacen soñar. Formentera es una isla casi tocada por los dioses diría yo.

 

Mi primera recomendación es una vista natural, aquí de pronto te quedas extasiado, sobre todo al entender donde estás, ¡que se pare el tiempo! Es la vista de Formentera desde la carretera de la Mola; verdes pinos, celestes y azules que todo lo invaden, claras arenas, todo se mezcla en nuestra visión. Las puestas de sol en la isla  son mágicas, casi un ritual obligado a seguir, las cuatro imprescindibles: la pintoresca, foto obligada, desde el Cap de Barbaria, la que te quita el hipo, desde el mirador de la Mola con la inmensidad del mar a tus pies y tú que casi puedes tocar el sol. La de moda desde el Beso Beach, y mi favorita desde El Pirata, la más italiana también es cierto, pero tiene algo no se que es, es una delicia ver caer el sol al son de la música.

 

No podéis dejar de conocer el pueblo de San Francesc ni el de La Mola,. Es Francisco Javier la capital de la isla… las mañanas son muy agradables, pasear por sus calles de edificios blancos y ver los puestos hippies de ropa y artesanía, parar a desayunar en Café Matinal, para luego hacerse una foto en la Iglesia de San Francesc, me gusta por su robustez y humildad, una antigua fortaleza del siglo XVIII que hoy protege con su patrón a todos los isleños. Curioso de ver es el Oysho que se abrió hace ya unos años. La decoración cuidada resalta en toda la isla son muchos los sitios que hay para mencionar y poco mi espacio para escribir; por su sencillez, me encanta el chiringuito El Bartolo, ya se que diréis si no es nada, pero a mí su ubicación, sus conchas flotando en el aire, me vuelve loca y qué decir de sus hamburguesas, ¡¡ uffff !!. En una casa balear en la que cada detalle esta estudiado esta Marlaca, un restaurante donde comer es llenarse de glamour, y para cenar entre estrellas Can Carlos, no se puede ser más romántico.

 

Reformado recientemente el Hotel Saona, se respira el mediterráneo, su piscina, hamacas, cactus … es un todo que hay que conocer y encima en una de las calas más famosas de la isla. En Es Mares, un hotel escondido en San Francesc, descubrí una piscina entre piedras y palmeras, teca y olivos que parece un pequeño paraíso dentro del Limbo. Mis tiendas de decoración, me vuelvo loca cada vez que voy para mí un verdadero espectáculo, no es una tienda al uso, es un espacio para deleitar los sentidos, que recoge la esencia de Formentera, es Catalina House.

 

En San Francesc, Ca Teua, un taller de muebles únicos, con seleccionados productos de artesanía y elegidas piezas étnicas, todo te lo quieres llevar. Un clásico, que siempre visito, creo que parada obligada, a la salida del pueblo de El Pilar de la Mola, Can Xicu, una pequeña casa llena de cosas bonitas, donde los materiales naturales; rafía, yute, esparto se adueñan del todo. Tesoros vintage, en Muy Formentera, la tienda del interiorista Alessandro Negri. Mis mercadillos: en el puerto, me guardo tiempo para ver los puestos hippies siempre me compro algo, es mi predilecto. Con mucha fama la Fira Artesanal de la Mola, aquí la artesanía local hace sus delicias, y en el Mercadillo de San Francesc, puedes comprarte ropa y bisutería perfecta para estar en la isla.

 

Podría seguir hablando de playas, chiringuitos, faros, mercadillos,  gin tónics, puestas sol… ¡pero quiero que seáis vosotros quienes lo descubráis!